Lizarraga Genbe
El túnel con niebla
Irurtzun. 8:30 de la mañana. Sin problemas para aparcar. Desciendo con cuidado la bici del maletero, me calzo las zapatillas, me pongo el casco y compruebo los bolsillos del maillot. Todo en orden. Comienzo a circular en dirección Vitoria por la antigua carretera de la Barranca (N 2410) paralela a la autovía A-10.
Tras una sucesión de repechos se alcanza la localidad de Arbizu.
Desvío a la izquierda, y calle cortada; por obras, supongo. Dando un rodeo llego a la rotonda desde la cual se enfila la ascensión al puerto de Lizarraga. Carretera a Estella (N 7100, luego NA 120). El cielo se muestra cargado de nubes, imposibilitando la contemplación del vecino e imponente Beriain. La sierra de Andia, que la tenemos al frente, también se halla oculta por la nubosidad.
Una parada en la fuente con dos caños de agua fresca, y continúo para arriba. Buena carretera. La espesa niebla se acentúa al aproximarse al túnel, punto mas alto de la subida. Túnel no alumbrado, oscuro y lleno de niebla. En una palabra, tenebroso. Con la linterna del móvil encendida, me animo a cruzarlo (también llevo luz trasera intermitente), confiando en que al otro lado del agujero la niebla haya desaparecido. Nada de eso. Hace fresco aquí a 1.000 metros de altura.
Al poco de comenzar a descender, la niebla va desapareciendo, y el cielo azul se deja ver; los rayos de sol cambian el panorama por completo. Desvío a la izquierda a Lezaun. Continúa la bajada hasta el cruce de las Casetas de Ciriza entre grandes campos de cereal. Por la izquierda de nuevo, dirección Riezu (NA 700). Pasado el pueblo de Muez, el cual queda en un alto, a la izquierda, continúo hasta una nueva bifurcación. Aquí también a la izquierda, dirección Bidaurre. Dejando de lado Irujo y Arguiñano (pueblecitos que recuerdan a pelotari y cocinero, respectivamente), la carretera pica hacia arriba, hasta Bidaurre y luego baja a Guembe. Fuente y llenado de bidones, pues desde este pueblo comienza la ascensión al segundo puerto de la jornada.
Alto de Guembe se llama. 5,85 km al 5,7 % de pendiente media. Asfalto rugoso, donde el alquitrán ha casi desaparecido, dejando al descubierto la afilada grava de ofita. Rodeado de encinas y tras muchas curvas cerradas, alcanzo el punto más alto. Fotito junto al cartel. Poco tráfico. Ciclistas, moteros y algún que otro coche despistado.
Bajando ahora hacia El Valle de Ollo, opto por la derecha, por Azanza, siguiendo la N 7020 hasta Anotz. El descenso es más boscoso que la otra alternativa de Goñi, más espectacular. Pasado Anotz, se accede al cruce con la carretera N 7010. Izquierda, y en poco tiempo atravieso el bello desfiladero de Oskia.
Irurtzun ya está a tiro de piedra. Cuatro horitas y 90 km recorridos, con buenas sensaciones (cansado, pero no agotado, uff).




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